dilluns, 4 de juny de 2012

Chistes de números


Van dos ceros por la calle y ven a un ocho en la acera de enfrente. Un cero le dice al otro:
-¡Mira ese qué chulo: con cinturón!

¿Qué le dijo un cero a otro?
- "No somos nada"

¿Qué le dijo el 1 al 10?
- Para ser como yo tienes que ser sincero.

Llega el 101 y cuando lo atajan dice: -
¡Oye loco, que no ves que ando con muletas!?

¿Que le dice el 9 al 6?:
-¿Damos una vuelta?


Èlia Barnola Vitali

Historia entre todos.


Lo que pasó aquel día fue realmente extraordinario. Me encontré, paseando por mi calle, un perro muerto en el suelo. Estaba tumbado boca abajo. De manera que no le vi la cara. De pie, a su lado, estaba Paco, mi vecino. Me dijo que desde su balcón había visto al perro allí tumbado y había bajado para ver que pasaba.
Llamamos rápidamente a protección de animales. Cuando llegaron, preguntaron de quién era el perro. Nadie lo sabía. Ni Paco ni yo lo habíamos visto nunca.
En torno nuestro y del perro, se fueron acercando más y más gente. Todos se preguntaban qué había pasado.
Una niña vio, al fondo de la calle, unos cuantos bultitos dentro de una caja pequeña de cartón. Arrastró a su padre hacia allí y vieron que eran seis cachorros de perro parecidos al perro muerto.
Los de protección de animales se los llevaron para examinarlos y revisar si estaban bien de salud. Al poco se descubrió que el perro muerto en realidad era una perra joven y que era la madre de aquellos cachorritos. Y que había muerto de un ataque al corazón.
 Los cachorros fueron dados en adopción. Yo me quedé uno, Paco también cogió uno y la familia de la niñita se quedó con dos. Los otros dos fueron llevados a un orfanato, para que los niños huérfanos pudieran jugar con ellos. Por cierto, el mio se llama Toby.


Èlia Barnola Vitali con ayuda de la clase de Segundo de ESO c